El crimen de la calle Agraciada
(XII)
La
prisión de Bertoni
El Día.
20 de diciembre de 1906.
La primera prisión que realizó la policía a
raíz de la muerte de Habbeger fue la de Mario Bertoni, el cual se encuentra
todavía detenido, a disposición del Juez de Instrucción.
Motivo la actitud de la policía ciertas
sospechas manifestadas por parientes de Habbeger. Estos sostenían que Bertoni
estaba profundamente resentido con su deudo; que alguna vez se le había oido
manifestar que por culpa de aquél se había “comido dos años de cárcel”.
La explicación del dicho y de los hechos se
da así. Se cuenta que Bertoni estaba procesado por un robo e n circunstancias
que la justicia llamó a Habbeger para preguntarle datos. Y Habbeger no tuvo
empacho en declarar que los artículos robados le habían sido vendidos por
Bertoni (hijo). Lo que, naturalmente, incomodó bastante al acusado que esperaba
por lo menos, que su amigo alegase absoluta ignorancia.
No obstante este desagradable antecedente
Bertoni mantenía relaciones bastantes estrechas con Habbeger. Esto hizo que la
policía abrieses el ojo. Recordó la conducta del sospechado, no era de las más
recomendables. Aunque en la actualidad estaba entregado al pacifico comercio de
compra y venta, donde apenas solía incurrir de vez en cuando en la adquisición
de objetos mal habidos, se tenía bien presente que había sido procesado y
penado por robo. Supo además la intervención que había tenido Bertoni en la
historia de la caja de Habbeger: no solo había servido de intermediario para la
compra, sino que más tarde había sido llamado para arreglarla, afirmando las
malas lenguas que después de desarmar y volver a armar el mecanismo resultó que
la caja había quedado con dos cerraduras inservibles de las tres que tenía. Con
estos antecedentes se procedió sin más trámite a la prisión.
Siguiendo la pesquisa se llegó a averiguar
por el propio dependiente de Bertoni, que la mañana del crimen se había
levantado contra su voluntad a las 5 ½ de la mañana. Era esa la hora en que
sonaba el despertador y la misma en que se levantaba el dependiente continuando
en la cama Bertoni. Pero ese día, cuando el dependiente saltó de la cama el
patrón ya estaba vestido.
Pero este detalle, que en el primer momento
pareció concluyente, se vino abajo poco después. Resulta que Bertoni, no
obstante su madrugon, probó que a la hora del crimen estaba en su casa. No solo
lo dice el dependiente con el cual lateó toda la mañana, sino que lo confirma
una sirvienta del fondo de la casa con quien conversó también bastante rato. Solo
ya tarde salió a la calle y fue a la carpintería de su padre, donde se encontró
con su amigo Díaz.
La policía ha tenido que renunciar a la idea
de que Bertoni (hijo), sea autor principal n la muerte de Habbeger. Pero cree
que puede ser un instigador del crimen. El empeño que puso Bertoni en hacerse
notar en su casa a la hora en que se cometió el asesinato lo considera como un
rasgo hábil de un profesional para preparar su cuartada.
Bertoni es un hombre de unos treinta años,
bien parecido, que viste correctamente. Se ha caracterizado por la altanería y
hasta la insolencia con que ha tratado a la policía. Pero esta vez según los
propios investigadores, se muestra respetuoso muy hasta humilde.
Estas son las razones porque está preso
Bertoni.