El trAgico suceso de anoche
(Uxoricidio y homicidio)
El Día
12 de Enero de 1902.
Una fonda de ínfima categoría situada en la calle Colón Nº
40 fue anoche, poco después de las 8, teatro de una verdadera tragedia, de la
que resultaron victimas dos inocentes, uno de los cuales, Molinari, merecía
otra recompensa, pues, como se verá en el curso de esta narración su
intervención en los asuntos de una familia desgraciada no pudo ser más oportuna
ni más simpática. He aquí todos los detalles del hecho, que ha conmovido
hondamente al vecindario.
Antecedentes
En el vapor “Venus”
llegó ayer, procedente de Buenos Aires, un matrimonio español y sus tres hijos
menores, de los cuales el primogénito a penas cuenta seis años de edad. Santos
Álvarez, que así se llama el marido, venia en busca de trabajo y con la
esperanza de mejorar de fortuna, como quiera que su permanencia en el país
vecino sólo le había servido para hacérsele aborrecible la existencia tras una
lucha terrible por el pan de cada día.
Al desembarcar Álvarez dejó a
su esposa, Mercedes Prieto, en el muelle de la Aduana, acompañada de las tres
criaturas, que manifestaban profundo abatimiento físico como si se les
hostigara el hambre, y después de un momento de vacilación, se marchó a escape,
no sin antes decir a Mercedes en voz alta y alterada, mientras gesticulaba como
un demente, que volvería pronto y traería recursos para los suyos.
Dos almas buenas
Los detalles precedentes, reveladores de la angustiosa
situación de aquella familia, no pasaron desapercibidos a dos peones de Aduana,
José De Luchi y José Molinari, quienes al observar que Mercedes Prieto quedaba
en el muelle, se le aproximaron interrogándole respecto a su permanencia allí y
aconsejándole que, si carecían de conocimientos en el país, se trasladara a una
fonda, a lo menos para proporciona algunos alimentos y algún descanso a las pobres
criaturas.
Mercedes Prieto respondió sollozando que no tenía recursos
metálicos, que se hallaban en la mayor miseria y todas sus esperanzas se
cifraban en las gestiones que en ese momento realizaba su esposo para obtener
ocupación.
Mediaciones del cónsul
español
Tan tristes revelaciones movieron a compasión a De Luchi y
Molinari, que resolvieron hacer algo a favor de aquella pobre gente,
principiando por dirigirse el consulado español y exponer al cónsul la
desgracia que agobiaban a Álvarez y su familia, impetrando para ellos algún
socorro. El cónsul encontró perfectamente atendible la petición de los peones,
a quienes agradeció su piadosa mediación, rogándole que sin pérdida de tiempo
se trasladaran al muelle e indicaran a la señora de Álvarez que tomara
alojamiento inmediato en una fonda, lo que así se hizo, dándoseles, en la que
mencionamos al comienzo, una habitación pequeña, situada a la izquierda del
zaguán.
Cuando De Luchi y
Molinari, llegaron al muelle siendo portadores de la generosa resolución del
cónsul, Álvarez, que habíase incorporado a los suyos, recibió a aquellos con
visibles manifestaciones de recelo, que quizás la desgracia hablale aleccionado
de tal suerte que confiaba poco en las obras de misericordia, con ese pesimismo
fatal de los que han sido duramente castigados por la suerte.
Por eso, sin rehusarse a aceptar el ofrecimiento de los
peones, marchó a la fonda sombrío y taciturno.
La colecta
Molinari y De Luchi, queriendo completar su buena acción
dejaron a la familia Álvarez en la fonda y se dirigieron nuevamente al muelle,
donde promovieron una suscripción a favor de aquella, que en breve alcanzó a la
suma de 10 pesos con 40 centésimos. Entonces pensaron en ir sin demora a hacer
entrega a Álvarez del dinero recolectado.
El favorecido se hallaba en el zaguán con su esposa, que
recibió con lágrimas de agradecimiento el óbolo generoso de los peones,
dirigiéndose a su habitación con el objeto de guardar el dinero. Tras ella y
bruscamente haciendo ademanes extraños y barbatando frases incoherentes, marchó
Álvarez, de quien supusieron los peones que la alegría le trastornaba.
Ya iban a retirarse De Luchi y Molinari, cuando súbditamente
se detuvieron al sentir tres detonaciones de arma de fuego que partían de la
habitación que ocupaba la familia Álvarez y a poco y cuando iban a enterarse de
lo que ocurría dentro de la pieza, que se hallaban a oscuras, vieron a Álvarez
parado en la puerta, esgrimiendo un revólver, que disparó sobre los peones,
alcanzando el proyectil a herir a Molinari en el pulmón izquierdo.
Intervención de la policía
Al observar De Luchi que su compañero estaba herido, se
lanzó a la calle demandando auxilio, tardando poco en concurrir varios agentes
de la 1ª y momento después el comisario de la Sota, y el segundo adjunto señor
Martínez, y el oficial inspector, señor Montestruo.
Se pensó ante todo en atender a Molinari, la primera víctima
con quien se tropezó, y luego se procedió al arrestó de Álvarez, que siempre
profiriendo palabras sin significado, entregó el revólver, no osando oponer la
menor resistencia.
Después el comisario de la Sota penetró en la habitación de
los esposos Álvarez, donde fue espectador de un cuadro emocionante. Merecedes
Prieto yacía en la mitad de la pieza lanzando ayes de dolor, rodeado su cuerpo
casi inanimado por las tres criaturas cuyo lloro desesperado, inconsolable
partía el alma.
Presentaba Mercedes tres heridas de bala; dos en el costado
izquierdo a la altura del pulmón, y otra en el costado derecho. Las dos
primeras son de carácter grave.
Llenadas las primeras diligencias, Mercedes Prieto y José
Molinari fueron conducidos al Hospital de Caridad, donde les atendió el doctor
Puppo y el practicante Martínez, después de lo cual, y efectuado el
reconocimiento de práctica por el médico forense doctor Ferrer, Molinari fue
trasladado a su domicilio. Su estado no es grave.
![]() |
| Hospital de Caridad actual Hospital Maciel |
El Juez de Instrucción,
doctor Mendoza y Durán, que intervino en el hecho, inició anoche mismo el
sumario que corresponde, procediendo a interrogar a Álvarez, que revela
claramente tener alteradas las facultades mentales, siendo de suponer que en un
arrebato de demencia fue que llevó a cabo su obra criminal.
El referido magistrado dispuso que la policía se hiciera
cargo momentáneamente de las tres criaturas, totalmente desamparadas, hasta
tanto no se gestione su ingreso en el
Asilo de Huérfanos.
Álvarez está en Jefatura, rigurosamente incomunicado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario