viernes, 10 de octubre de 2014

El trágico suceso de anoche

El trAgico suceso de anoche

(Uxoricidio y homicidio)
El Día
12 de Enero de 1902.
Una fonda de ínfima categoría situada en la calle Colón Nº 40 fue anoche, poco después de las 8, teatro de una verdadera tragedia, de la que resultaron victimas dos inocentes, uno de los cuales, Molinari, merecía otra recompensa, pues, como se verá en el curso de esta narración su intervención en los asuntos de una familia desgraciada no pudo ser más oportuna ni más simpática. He aquí todos los detalles del hecho, que ha conmovido hondamente al vecindario.
Antecedentes
En el vapor  “Venus” llegó ayer, procedente de Buenos Aires, un matrimonio español y sus tres hijos menores, de los cuales el primogénito a penas cuenta seis años de edad. Santos Álvarez, que así se llama el marido, venia en busca de trabajo y con la esperanza de mejorar de fortuna, como quiera que su permanencia en el país vecino sólo le había servido para hacérsele aborrecible la existencia tras una lucha terrible por el pan de cada día.

Al desembarcar Álvarez dejó a su esposa, Mercedes Prieto, en el muelle de la Aduana, acompañada de las tres criaturas, que manifestaban profundo abatimiento físico como si se les hostigara el hambre, y después de un momento de vacilación, se marchó a escape, no sin antes decir a Mercedes en voz alta y alterada, mientras gesticulaba como un demente, que volvería pronto y traería recursos para los suyos.

Dos almas buenas
Los detalles precedentes, reveladores de la angustiosa situación de aquella familia, no pasaron desapercibidos a dos peones de Aduana, José De Luchi y José Molinari, quienes al observar que Mercedes Prieto quedaba en el muelle, se le aproximaron interrogándole respecto a su permanencia allí y aconsejándole que, si carecían de conocimientos en el país, se trasladara a una fonda, a lo menos para proporciona algunos alimentos y algún descanso a las pobres criaturas.
Mercedes Prieto respondió sollozando que no tenía recursos metálicos, que se hallaban en la mayor miseria y todas sus esperanzas se cifraban en las gestiones que en ese momento realizaba su esposo para obtener ocupación.
Mediaciones del cónsul español
Tan tristes revelaciones movieron a compasión a De Luchi y Molinari, que resolvieron hacer algo a favor de aquella pobre gente, principiando por dirigirse el consulado español y exponer al cónsul la desgracia que agobiaban a Álvarez y su familia, impetrando para ellos algún socorro. El cónsul encontró perfectamente atendible la petición de los peones, a quienes agradeció su piadosa mediación, rogándole que sin pérdida de tiempo se trasladaran al muelle e indicaran a la señora de Álvarez que tomara alojamiento inmediato en una fonda, lo que así se hizo, dándoseles, en la que mencionamos al comienzo, una habitación pequeña, situada a la izquierda del zaguán.

Cuando De Luchi y Molinari, llegaron al muelle siendo portadores de la generosa resolución del cónsul, Álvarez, que habíase incorporado a los suyos, recibió a aquellos con visibles manifestaciones de recelo, que quizás la desgracia hablale aleccionado de tal suerte que confiaba poco en las obras de misericordia, con ese pesimismo fatal de los que han sido duramente castigados por la suerte.

Por eso, sin rehusarse a aceptar el ofrecimiento de los peones, marchó a la fonda sombrío y taciturno.
La colecta
Molinari y De Luchi, queriendo completar su buena acción dejaron a la familia Álvarez en la fonda y se dirigieron nuevamente al muelle, donde promovieron una suscripción a favor de aquella, que en breve alcanzó a la suma de 10 pesos con 40 centésimos. Entonces pensaron en ir sin demora a hacer entrega a Álvarez del dinero recolectado.
El favorecido se hallaba en el zaguán con su esposa, que recibió con lágrimas de agradecimiento el óbolo generoso de los peones, dirigiéndose a su habitación con el objeto de guardar el dinero. Tras ella y bruscamente haciendo ademanes extraños y barbatando frases incoherentes, marchó Álvarez, de quien supusieron los peones que la alegría le trastornaba.
Ya iban a retirarse De Luchi y Molinari, cuando súbditamente se detuvieron al sentir tres detonaciones de arma de fuego que partían de la habitación que ocupaba la familia Álvarez y a poco y cuando iban a enterarse de lo que ocurría dentro de la pieza, que se hallaban a oscuras, vieron a Álvarez parado en la puerta, esgrimiendo un revólver, que disparó sobre los peones, alcanzando el proyectil a herir a Molinari en el pulmón izquierdo.
Intervención de la policía
Al observar De Luchi que su compañero estaba herido, se lanzó a la calle demandando auxilio, tardando poco en concurrir varios agentes de la 1ª y momento después el comisario de la Sota, y el segundo adjunto señor Martínez, y el oficial inspector, señor Montestruo.
Se pensó ante todo en atender a Molinari, la primera víctima con quien se tropezó, y luego se procedió al arrestó de Álvarez, que siempre profiriendo palabras sin significado, entregó el revólver, no osando oponer la menor resistencia.
Después el comisario de la Sota penetró en la habitación de los esposos Álvarez, donde fue espectador de un cuadro emocionante. Merecedes Prieto yacía en la mitad de la pieza lanzando ayes de dolor, rodeado su cuerpo casi inanimado por las tres criaturas cuyo lloro desesperado, inconsolable partía el alma.
Presentaba Mercedes tres heridas de bala; dos en el costado izquierdo a la altura del pulmón, y otra en el costado derecho. Las dos primeras son de carácter grave.
Llenadas las primeras diligencias, Mercedes Prieto y José Molinari fueron conducidos al Hospital de Caridad, donde les atendió el doctor Puppo y el practicante Martínez, después de lo cual, y efectuado el reconocimiento de práctica por el médico forense doctor Ferrer, Molinari fue trasladado a su domicilio. Su estado no es grave.
Hospital de Caridad actual Hospital Maciel

El Juez de Instrucción, doctor Mendoza y Durán, que intervino en el hecho, inició anoche mismo el sumario que corresponde, procediendo a interrogar a Álvarez, que revela claramente tener alteradas las facultades mentales, siendo de suponer que en un arrebato de demencia fue que llevó a cabo su obra criminal.

El referido magistrado dispuso que la policía se hiciera cargo momentáneamente de las tres criaturas, totalmente desamparadas, hasta tanto  no se gestione su ingreso en el Asilo de Huérfanos.
Álvarez está en Jefatura, rigurosamente incomunicado.


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